10 pautas para escritores creativos

10 pautas para escritores creativos. Lupe Redón

Escribir requiere una parte de talento que no se puede adquirir, pero también consta de una parte de oficio que puede aprenderse. Cada escritor construye su propio decálogo y cada texto tiene unas particularidades, sin embargo, existen unas pautas que son fundamentales para cualquier persona que quiera dedicarse a la escritura creativa.

 

1. Escribe aunque no te apetezca

 

Tu talento no sirve de nada si no te esfuerzas por aprender. A escribir se aprende, sobre todo, escribiendo. Si quieres tocar la guitarra, tendrás que practicar. El sonido no será muy armónico la primera vez, pero sonará mejor cuando lleves veinte años tocando. Con la escritura sucede lo mismo. Escribir es un oficio que todos hacemos mal al principio, y en el que siempre podemos seguir mejorando. No es necesario que todos los días escribas tres páginas de una novela. Tal vez ni siquiera tengas en mente un proyecto a tan largo plazo. Lo importante es que conviertas la escritura en un hábito. Establece objetivos realistas y claros; define lo que vas a escribir y márcate plazos y horarios. Si quieres dedicarte a la escritura, tendrás que escribir y escribir. Aunque no te apetezca. Respeta tu compromiso y haz tu trabajo.

 

2. Sé un escritor auténtico

 

Escribe lo que de verdad quieres escribir, o lo que te gustaría leer. Trata aquellos temas que conoces, te interesan y te emocionan. Es la única forma de que no te tiemble el pulso cuando le des a las teclas. Nunca conseguirás que a todo el mundo le guste tu visión de la vida. Y es imposible que un texto resulte creíble si no lo escribes y lo defiendes con propiedad. Necesitas tener una conexión emocional con lo que estás escribiendo para poder transmitirla. Si escribes pensando en el lector, como escritor estás acabado. Olvídate de la gente de tu entorno; libérate de la presión que produce el miedo a no cumplir sus expectativas. Comprueba que tus textos fluyen mejor cuando escribes como si nadie fuera a leerte. Prioriza lo que tú necesitas expresar y podrás olvidarte hasta de ti mismo.

 

3. Lee como un escritor

 

Para escribir es necesario leer. La lectura permite conocer las normas ortográficas y gramaticales básicas. Presta atención a las palabras y a las frases que lees, ampliarás tu vocabulario y aprenderás a utilizarlo correctamente. Leer sobre diferentes temas es una fuente de aprendizaje, documentación e inspiración. Te servirá de referencia y te ayudará a descubrir lo que tú quieres transmitir. No puedes limitarte a leer como cualquier otra persona lo haría; disfrutar de la lectura no basta si lo que pretendes es mejorar tu escritura. Analiza las estructuras internas que tiene cada tipo de texto e intenta descifrar los recursos que utilizan los diferentes autores. Es importante que te fijes también en los posibles errores, aprenderás a detectar lo que falla en un texto. Y dispondrás de un plantel de modelos para ponerle remedio.

 

4. Muévete, descubre y aprende

 

Moverte es fundamental para descubrir cosas nuevas y ampliar horizontes. El mundo, la vida en sí misma, es una fuente inmensa de inspiración. Visita lugares en los que nunca hayas estado, realiza actividades que te provoquen sensaciones distintas e intenta conocer a gente diversa. Te hará crecer como persona, te aportará nuevas experiencias y enriquecerá tus textos. Consume todo el arte que puedas, no te reduzcas a la literatura. La música, el cine, la fotografía, el teatro… Cualquier tipo de expresión artística estimulará tu creatividad y desarrollará tu sentido crítico. Interésate por diferentes ámbitos de conocimiento, realiza cursos y sé autodidacta. La cultura no se detiene, está en constante movimiento, y tú también necesitas moverte para crecer como escritor creativo.

 

5. Observa y no te pierdas detalle

 

Tu curiosidad tiene que ser insaciable. No sirve de nada que te muevas si no te interesa lo que pasa a tu alrededor. Puede ser más provechoso observar la calle desde la ventana de tu casa que viajar por el mundo. Depende de tu capacidad para fijarte en los pequeños detalles. En cualquier lugar hay historias que todavía no han sido contadas y personajes maravillosos que merecen ser recordados. Si tienes alma de escritor creativo, observarás de forma natural cualquier circunstancia, por trivial que parezca, y dejarás volar tu imaginación. Fíjate en las personas que se cruzan por tu camino y trata de averiguar qué las hace ser únicas. Analiza su apariencia y sus movimientos. Escucha lo que dicen y pregúntate qué les mueve a decirlo. Reflexiona sobre cómo lo dicen y reconstruye su historia.

 

6. Toma nota y recopila tus ideas

 

Es aconsejable que siempre tengas a mano una libreta y un boli. Se te ocurrirán buenas ideas en momentos inoportunos. Aunque estés convencido de que más adelante podrás recordarlas, es probable que las olvides o que no consigas desarrollarlas tal y como las habías pensado. No te arriesgues a perder la emoción del momento. Aprovecha la espontaneidad de tu capacidad creativa. Pero nunca esperes a sentirte inspirado para empezar a escribir. La inspiración es una parte muy pequeña de la escritura; el resto es una tarea que supone mucha perseverancia y esfuerzo. No tiene ningún sentido que anotes millones de ideas si no las organizas y trabajas con ellas. Una opción es probar a asociarlas y hacer listados, te ayudará a darte cuenta de cuáles son los temas que más se repiten. Y de ahí podrás sacar un buen texto.

 

7. Evita las distracciones

 

La concentración es importante en muchos oficios. En la escritura es indispensable. No puedes escribir en un ambiente repleto de elementos que te distraen. Acabarás mezclando ocio y trabajo, estarás todo el día empleado y, sin embargo, perderás mucho tiempo. Si eres tu propio jefe, hazte el favor de ser productivo. Elige un sitio en el que tengas a mano todo lo que necesites para sentirte cómodo y realizar tu trabajo. Puede ser una habitación de tu casa, una cafetería, una biblioteca… Cada escritor tiene sus propias manías. Elimina cualquier elemento que interfiera en tus objetivos y en tus horarios. Llamadas telefónicas, mensajes, visitas… Es prácticamente imposible seguir el hilo de un texto si te interrumpen cada cinco minutos. Hazlo saber en tu entorno. Tómate en serio como escritor creativo.

 

8. No te obsesiones con la página en blanco

 

En algún momento te quedarás bloqueado; es bastante previsible en los proyectos creativos. Te resultará muy frustrante si lo interpretas como una carencia personal o profesional. Acéptalo como parte del proceso creativo. Aunque no tengas claro cómo empezar un escrito, piensa que lo importante es seguir escribiendo. A medida que avances, será más sencillo perfilar el inicio. Algunas veces, le darás muchas vueltas a una idea concreta y te quedarás atascado. No inviertas toda tu energía en un párrafo que no sabes si va a funcionar. Déjalo reposar, y valora más adelante si es imprescindible en el texto. Intenta escribir un final fabuloso, pero no te obsesiones cuando pierdas el hilo. Los bloqueos siempre son pasajeros. Toma distancia y retoma el texto en otro momento. Lo verás con más claridad y sabrás cómo resolverlo.

 

9. Equivócate y aprovecha las críticas

 

No tengas miedo a equivocarte, solo conseguirás bloquearte y paralizar tu proceso creativo. Te convertirás en tu peor enemigo si no asumes que tarde o temprano todos cometemos errores. Equivócate muchas veces, y así acertarás unas pocas. La valoración de cualquier tipo de arte es muy subjetiva; no hay formas correctas o incorrectas de transmitir emociones, ni formulas exactas que permitan calcular su belleza. Arriésgate a defender lo que quieres expresar en un texto. Pero ten la suficiente humildad como para reconocer los aspectos en los que tu escritura ha fallado. Por supuesto, te dolerán las críticas. Tus proyectos requieren mucho tiempo y esfuerzo, y tienen una parte esencial de ti mismo. Aun así, nunca las tomes como un ataque personal ni como una derrota. Son una oportunidad de seguir aprendiendo.

 

10. Sé persistente y nunca te rindas

 

La persistencia es un ingrediente esencial si quieres dedicarte a escribir. Vete preparando, porque te van a criticar y a rechazar muchas veces. La mayoría de veces, ni siquiera van a leerte. Te preguntarás continuamente si sirve de algo levantarse todos los días para seguir creando historias que tal vez no le interesen a nadie. Pero lo importante es que te interesen a ti. Recuerda que un escritor es aquel que escribe. Porque necesita hacerlo. Porque es su forma de estar en el mundo. Más allá de la aprobación, de las críticas o del rechazo. Sigue escribiendo y nunca te rindas. A pesar de todo, merece la pena.

 

¿Te gustaría añadir alguna pauta a la lista? ¡Me encantaría leerla!

 

Etiquetas: Escritura creativa

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