La corrección en el proceso editorial

 

El proceso de edición consta de un conjunto de fases sucesivas que van desde la redacción del texto hasta el consumo del producto editorial. Cada fase cumple unas funciones concretas y requiere el trabajo de personas especializadas. Las labores de corrección, que aparecen a lo largo de todo el proceso, garantizan la obtención de un resultado de calidad óptima.

 

Aunque los procesos de edición de organismos públicos, empresas, agencias de publicidad, etc. están determinados por unas prioridades particulares y suelen ser más sencillos, en las editoriales deben seguir una organización jerárquica elaborada, ya que su dedicación principal es la publicación de textos. En este campo, el proceso editorial empieza con la creación del texto, que incluye la redacción y, si corresponde, su traducción. El siguiente paso es el tratamiento del texto, que consiste en realizar las correcciones de traducción y de contenido (si corresponden) y la corrección de estilo sobre el texto sin maquetar. Tras la maquetación, se efectúa la corrección de primeras pruebas. Más adelante, con el original compaginado, se realizan las correcciones de compaginadas, de ferros y de color. Y el proceso termina con la encuadernación, el almacenaje y la distribución del documento definitivo.

 

Tipos de corrección en el proceso editorial

 

Todas las labores de corrección que encontramos en el proceso editorial se encargan del control de calidad del producto, pero deben realizarse en momentos diferentes; tienen funciones propias y requieren lecturas distintas.

 

La corrección de traducción tiene dos finalidades posibles. Puede tratarse de una corrección de estilo, que seguiría su procedimiento normal sobre un texto traducido, o puede consistir en garantizar que la traducción se adecue al original y sea fiel a lo que escribió el autor. En el segundo caso, es fundamental que el corrector domine el idioma original del escrito y el idioma al que ha sido traducido. Por sentido común, debe ser un profesional diferente al que tradujo el texto.

 

La corrección de contenido o de concepto consiste en comprobar la precisión, la veracidad y la exactitud de los contenidos. Suele realizarla un experto o un especialista en las materias concretas sobre las que versan los escritos (textos especializados, libros de texto, etc.). Pero cabe la posibilidad de que la efectúe un corrector que esté familiarizado con el campo de intervención y conozca en profundidad la materia tratada. Como en cualquier otro proyecto, será su obligación rechazar el encargo si no está capacitado para realizar un trabajo de calidad.

 

La corrección de estilo atiende a la expresión, la coherencia, la cohesión, la estructuración y la corrección de un texto desde el punto de vista lingüístico, gramatical, léxico y semántico. Garantiza que la comunicación del mensaje sea eficaz y se adecue a su público objetivo. Todo esto, sin modificar el estilo personal del autor, que será quien dé el visto bueno a los cambios introducidos. Esta corrección puede ser muy compleja, por eso es incompatible hacerla al mismo tiempo que una corrección de primeras pruebas.

 

La corrección de primeras pruebas o galeradas engloba la ortotipografía, la gramática y la maquetación. Se trata de una corrección ortotipográfica sobre un texto ya maquetado. Además de subsanar los errores ortográficos y gramaticales que se hayan mantenido tras la corrección de estilo, tiene el objetivo de mantener la cohesión de los elementos de la maquetación, eliminar las incorrecciones tipográficas y definir los usos diacríticos. Una galerada es el original no compaginado que sirve de base para realizar este tipo de corrección.

 

La corrección de segundas pruebas (compaginadas) y sucesivas puede llevarse a cabo de dos formas distintas. En las pruebas leídas se realiza una lectura para eliminar los errores que no se hayan corregido en las pruebas anteriores y los errores generados en las mismas por la inserción de cambios. En las pruebas no leídas se comprueban todas las correcciones insertadas en las pruebas anteriores para verificarlas. La compaginación es la disposición del original en la página tal como debe aparecer en el impreso final; sirve de base para hacer estas correcciones. La primera corrección de compaginadas corresponde a la corrección de segundas pruebas, y así sucesivamente.

 

Las correcciones de ferros y de color son las últimas revisiones antes de grabar la plancha de impresión. Las realizan el editor y el departamento de fabricación de la obra. En la actualidad, lo común es obtener ferros digitales. A partir de la impresión del original con el formato del pliego tal como se va a imprimir, se comprueba que la colocación de todos los elementos del documento y la imposición de páginas en los pliegos sean correctas. Los ferros digitales permiten la impresión en color, de modo que también facilitan, si es el caso, este tipo de correcciones. La adecuación de los criterios cromáticos y la eliminación de diferencias entre el diseño en pantalla y la plasmación en papel son cruciales para un resultado de calidad óptima.

 

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